Se encuentra usted aquí

Block title
Block content
Block title
Block content

Caída del muro de Berlín: 30 años después

Por: Alemania / ACAN-EFE -

La canciller alemana, Angela Merkel, lamenta el discreto reconocimiento al papel del pueblo germanooriental en la caída del muro de Berlín hace treinta años y alaba el "gran coraje" que mostraron los ciudadanos de la República Democrática Alemana (RDA).

En una entrevista que publica hoy la revista "Der Spiegel", Merkel, quien tenía 35 años cuando cayó el muro, explica que "la reunificación alemana fue diseñada conjuntamente por el Este y el Oeste" y la "destreza política" del entonces canciller de la Alemania Occidental, Helmut Kohl, así como la confianza que tenían en él los aliados, "desempeñaron un gran papel".

Publicidad
"Pero la revolución pacífica y el 9 de noviembre de 1989 fueron obra de los ciudadanos de la RDA (...) Quienes lo lograron fueron los ciudadanos de la RDA con muchísimo coraje", afirma la canciller, que nació en Hamburgo (oeste), pero vivió su infancia y juventud en el este del país. Estima que el coraje de los germanoorientales "podría reconocerse más", especialmente porque no es que toda la valentía estuviera reservada a los germanooccidentales: "Recuerdo que algunos (de estos) se sentían superados si nos tenían que hacer el favor alguna vez de pasar un libro camuflado por la frontera".

Merkel critica que a muchos germanooccidentales les cueste entender que "también en una dictadura se podía tener una vida plena", que "a pesar del Estado" se celebraran cumpleaños y la Navidad o se compartían los momentos tristes con amigos y familia, "naturalmente siempre con un cierto cuidado".

El hecho de que muchos en la Alemania Occidental no conciban o incluso ignoren este aspecto de la vida privada de los germanoorientales hace que hoy en día aflore de vez en cuando un cierto romanticismo y nostalgia en relación con la RDA.

En todo caso, el 9 de noviembre de 1989 fue y seguirá siendo para Merkel un "momento único en la historia alemana". En lo que respecta al proceso de reunificación, uno de los problemas, en su opinión, es que todo en aquel entonces ocurría "con vertiginosa rapidez", lo que dio lugar a errores. "En términos generales, hubiera deseado algo más de curiosidad e interés por parte de los políticos occidentales", afirma Merkel, quien era por entonces viceportavoz del último gobierno de la RDA liderado por Lothar de Maizière. Si el muro no hubiera caído y la RDA celebrara en estos días su setenta aniversario,

Merkel asegura que ya habría podido hacer realidad su sueño. "En la RDA las mujeres ya se jubilaban a los sesenta, así que ya haría cinco años que habría ido a buscar mi pasaporte y habría viajado a Estados Unidos", porque los jubilados tenían libertad de movimiento y podían salir, precisa. Claro que también habría visitado la Alemania Occidental, dice, pero su primer gran viaje lo quería hacer a Estados Unidos, "por el tamaño, la variedad, la cultura, ver las Rocky Mountains, viajar en coche" -"en algo más decente que un Trabant"- "y escuchar a Bruce Springsteen", revela.

.

Contenido Premium: 
0
Block title
Block content
Block title
Block content
Block title
Block content
Block title
Block content