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Consultas

Por: Por: Milcíades Ortiz Catedrático -

La primera vez que comprendí que para ganar unas elecciones había que prometer cualquier cosa, aunque no se puedan cumplir, fue cuando tenía diecisiete años. Quería ser secretario general de la Asociación Federada del Instituto Nacional (Afin). Junto con mis amigos, Adolfo Ahumada, Luis Shirley y Fidel Díaz, hicimos un proyecto de gobierno, con propuestas para mejorar el colegio y las relaciones entre estudiantes, profesores y administrativos. Con entusiasmo realizamos la campaña salón por salón. Nos llamó la atención que el otro candidato prometía cosas que se notaban que no podían cumplirse. El resultado fue que ganó el candidato que prometió y prometió, a sabiendas de que no lo iba hacer.

Al comentar lo sucedido con alguien de más experiencia “política”, me dijo que para ganar una elección hay que prometer muchas cosas que convenzan a la gente. Después… ¡veremos si se cumplen! Cada vez que comienza un periodo electoral en Panamá, recuerdo esa lección de “vida politiquera”. Es lamentable que más de cincuenta años de lo ocurrido, en la vida nacional parece que tiene efectividad prometer y prometer para conseguir votos.

Aunque estamos en veda electoral, ya surgen ideas brillantes de algunos pre y candidatos. Una de ellas es la “consulta” con el pueblo y los expertos, para hacer un programa de gobierno. Creo que nos quieren tomar el pelo, o piensan que tenemos “memoria de mosquito” y olvidamos pronto. Como periodista y sociólogo puedo decir que desde hace años, muchos panameños sabemos lo que hace falta para vivir mejor. O sea, el trabajo que deben hacer los que ganan el gobierno.

En los dos primeros lugares están la comida y la salud. Aquí algunos expertos no se ponen de acuerdo sobre cuál es primero. Sin comida no hay salud, es cierto. Pero se duda de que la comida sirva de mucho si no hay salud… Busquen la manera de solucionar estos dos problemas al mismo tiempo. Luego sigue la vivienda, que debe ser sana y positiva para el desarrollo de la familia. El agua potable es importante, tanto para la salud como la higiene.

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No olvidemos la seguridad, que antes estaba menos considerada, pero ahora con la ola de asaltos, robos, ejecuciones, etc., preocupa a muchos panameños. La educación es necesaria para que tengamos un buen país, y disminuir tensión y mejorar el trabajo, necesitamos un transporte eficiente. Alguien me dice que no olvidemos la libertad, porque sin ella de nada vale que se hayan solucionado los otros problemas… (¿?).

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